Que el sector de la construcción sea uno de los más competitivos, ya lo sabemos, pero, ¿cómo destacar entre todo lo que  ya hay? Muy fácil: las pequeñas cosas marcan la diferencia. Tan pequeñas como un bote de adhesivo que, además de estar a un precio asequible, tiene una calidad excelente, o una saca de buenas dimensiones que soporta una gran cantidad de peso.

Para eso, el Grupo DCC3000 creo sus productos de marca propia para todos sus asociados. Productos variados y de muy buena calidad, lo que lo ha convertido en una solución estratégica para los asociados que buscan calidad, confianza y mejores condiciones comerciales.

 

Ventajas de la marca propia

  • Diferenciación y posicionamiento

    • Destacar frente a la competencia → productos exclusivos.
    • Crea identidad y reconocimiento.
    • Refuerza la percepción de profesionalidad y confianza.
  • Mayor control sobre calidad y precios

    • Posibilidad de definir los estándares de fabricación y presentación.
    • Control directo sobre los márgenes de beneficio.
    • Reducción de dependencia de marcas externas y fluctuaciones de precios.
  • Fidelización del cliente

    • Los clientes asocian la marca propia con calidad y servicio.
    • Aumenta la recurrencia de compra y la preferencia frente a otras marcas.
    • Facilita programas de fidelidad o promociones exclusivas.
  • Rentabilidad y competitividad

    • Mejores márgenes comerciales
    • Capacidad de competir en precio sin sacrificar calidad.
    • Incremento del valor añadido por producto vendido.

¿Cómo impulsa la marca propia las ventas del almacén?

La incorporación de la marca propia de DCC3000 no solo aporta mejores condiciones comerciales, sino que se convierte en una herramienta directa para incrementar las ventas del almacén. Su presencia en el lineal mejora la experiencia del cliente y aumenta la probabilidad de compra repetida. Cuando un producto funciona, ofrece calidad constante y además tiene un precio competitivo, el profesional vuelve a por él sin dudarlo. Esto genera un flujo de ventas estable y recurrente que fortalece la relación entre el cliente y el distribuidor.

Además, disponer de una marca propia bien presentada profesionaliza la imagen del almacén. Un lineal homogéneo, con productos visualmente coordinados y bien organizados, transmite confianza y orden. Esto hace que el cliente perciba el negocio como más especializado y preparado, lo cual influye positivamente en su decisión de compra. La marca propia añade coherencia a la oferta y permite construir un argumento comercial más sólido.

Otro aspecto clave es el aumento del ticket medio. Los productos de la marca propia se convierten en complementos perfectos para cualquier venta principal. Es habitual que, tras adquirir un material, el cliente necesite un adhesivo, una espuma PU, un precinto o una silicona para completar su trabajo. Ofrecer una solución de marca propia en ese momento es natural, cómodo y rentable, lo que impulsa de forma directa el valor de cada transacción.

Por último, la marca propia permite equilibrar el catálogo del almacén sin renunciar a las marcas premium. Ofrece una alternativa competitiva y fiable que reduce la dependencia de proveedores más caros, facilitando al cliente elegir entre diferentes opciones según sus necesidades y presupuesto. De esta manera, el almacén puede captar a un abanico más amplio de compradores sin perder calidad ni margen.

La marca propia de DCC3000 no es solo una gama de productos: es una estrategia para mejorar los márgenes, fidelizar clientes y diferenciar tu almacén del resto. Con un catálogo muy completo —desde precintos y adhesivos hasta kits impermeabilizadores— y un apoyo total de la central, se ha convertido en uno de los pilares del crecimiento de los asociados.