Terrazas, piscinas, jardines y zonas exteriores plantean unas exigencias particulares a la hora de elegir el pavimento. La exposición al agua, la humedad, la radiación solar y los cambios de temperatura hace que factores como la durabilidad, el mantenimiento o el comportamiento del material adquieran especial importancia. En este contexto, los materiales compuestos se han convertido en una alternativa a las soluciones tradicionales de madera. Entre las propuestas disponibles se encuentra la Tarima NFC™ de Peygran, desarrollada a partir de fibras vegetales y concebida específicamente para su utilización en espacios exteriores.

Pero ¿qué es exactamente una tarima NFC y qué diferencias presenta frente a otros materiales utilizados habitualmente en terrazas?

¿Qué es una tarima NFC?

Las siglas NFC corresponden a Natural Fiber Composite, es decir, un material compuesto que combina fibras de origen natural con otros componentes para conseguir unas determinadas propiedades técnicas.

En el caso de la Tarima NFC™ de Peygran, el fabricante indica que el 50 % de su composición procede de fibras vegetales de cáscara de arroz. Estas fibras no proceden de la tala de árboles, sino de la reutilización de un subproducto generado por el cultivo de cereales.

Peygran presenta esta tecnología como una evolución de los tradicionales WPC (Wood Plastic Composite) y como una alternativa a la utilización de determinadas maderas tropicales en pavimentos exteriores. Además, según la documentación del fabricante, el producto es 100 % reciclable.

El objetivo es combinar dos aspectos que tradicionalmente se buscan en las tarimas de exterior: una estética próxima a la madera y unas prestaciones adecuadas para espacios expuestos a condiciones ambientales cambiantes.

¿Por qué utilizar fibras vegetales como la cáscara de arroz?

El aprovechamiento de fibras naturales permite incorporar al material materias procedentes de otros procesos productivos. En este caso concreto, Peygran utiliza cáscara de arroz procedente de subproductos del cultivo de cereales, evitando que la fracción vegetal de la tarima dependa de la tala de árboles.

Este tipo de materiales forma parte de una familia más amplia de composites en los que las fibras vegetales se combinan con una matriz polimérica.

La composición exacta y el proceso de fabricación son especialmente relevantes en este tipo de productos, ya que determinan aspectos como la absorción de humedad, la estabilidad y el comportamiento frente al envejecimiento.

De hecho, la literatura técnica sobre composites utilizados en exterior identifica la humedad como uno de los factores fundamentales que condicionan su comportamiento a largo plazo. Investigaciones del Forest Products Laboratory del Servicio Forestal de Estados Unidos han estudiado durante décadas la relación entre humedad, fibras vegetales y durabilidad de los composites.

Por ello, no todas las tarimas composite pueden considerarse equivalentes únicamente por pertenecer a esta categoría: formulación, diseño del producto, instalación y evacuación del agua son factores que deben valorarse conjuntamente.

Una tarima pensada para exteriores

La Tarima NFC™ está planteada para crear superficies elevadas y pavimentos exteriores mediante un sistema compuesto por lamas, rastreles, soportes y diferentes elementos de fijación.

Según las especificaciones publicadas por Peygran, entre las características del sistema se encuentran la evacuación del agua, el carácter antideslizante, la ausencia de astillas, la posibilidad de registrar instalaciones y una instalación relativamente rápida mediante sus componentes específicos.

Estas propiedades permiten plantear su utilización en espacios como terrazas, jardines, zonas de piscina y otros ambientes exteriores, donde el contacto con humedad y agua debe tenerse especialmente en cuenta.

Peygran ofrece además una garantía de 15 años para sus lamas NFC frente a pudrición, astillado y ataques de insectos u hongos, en los términos establecidos por el fabricante.

Menor mantenimiento frente a una tarima de madera

Uno de los principales motivos por los que los composites se utilizan como alternativa a la madera en exteriores es el mantenimiento.

Una tarima de madera natural puede requerir tratamientos periódicos para conservar su aspecto y protegerla frente a las condiciones ambientales. Los materiales composite buscan reducir parte de estas necesidades mediante la combinación de fibras y polímeros.

La investigación sobre WPC y otros composites confirma precisamente que estos materiales surgieron y se extendieron en aplicaciones exteriores por su propuesta de alta durabilidad y menor mantenimiento, aunque también señala que su comportamiento depende considerablemente de su composición y de una adecuada gestión de la humedad.

Por tanto, el concepto de “bajo mantenimiento” no debe confundirse con “sin mantenimiento”. Como cualquier pavimento exterior, una tarima composite necesita limpieza y una instalación que permita una correcta ventilación, drenaje y dilatación.

La instalación, una parte fundamental del sistema

Las prestaciones de una tarima exterior no dependen exclusivamente de las lamas. La subestructura y el sistema de fijación desempeñan un papel igualmente importante.

La solución de Peygran contempla rastreles de aluminio 6063 T5, especialmente indicados por la compañía para zonas húmedas, junto con diferentes anclajes y accesorios de acero inoxidable o poliamida con fibra.

El proceso de montaje comienza con el replanteo de la superficie y la distribución de los soportes. Peygran establece una distancia máxima recomendada de 60 cm entre plots dentro del sistema descrito en sus instrucciones. Posteriormente se colocan y nivelan los rastreles para formar la subestructura sobre la que se fijarán las lamas.

También es necesario contemplar las dilataciones. Por ejemplo, en la unión de determinados perfiles mediante las eclisas del sistema, el fabricante establece una junta de dilatación de 5 mm entre perfiles.

Estos detalles muestran por qué una tarima debe entenderse como un sistema constructivo completo, y no únicamente como la lama visible.

Acceso a instalaciones bajo la terraza

Otra característica interesante de los pavimentos elevados es la posibilidad de mantener un espacio técnico bajo la superficie.

Peygran dispone de un anclaje de registro de 4 mm diseñado para permitir el desmontaje posterior de determinadas lamas. De esta manera pueden plantearse zonas registrables para acceder a instalaciones situadas bajo la terraza.

Esta solución puede resultar especialmente útil cuando bajo el pavimento discurren tuberías u otras instalaciones que pueden necesitar inspección o mantenimiento.

Ocho acabados para integrar la tarima en el proyecto

Las prestaciones técnicas no son el único criterio a la hora de seleccionar un pavimento exterior. El acabado tiene una influencia directa sobre el diseño global del espacio.

Actualmente, Peygran presenta su Tarima NFC™ en ocho modelos: Ipé, Roble, Polar, Silver, Cozumel, Cinnamon, Castaño y Teka.

Esta variedad permite trabajar tanto con tonalidades que recuerdan a diferentes tipos de madera como con acabados más neutros y contemporáneos, adaptando el pavimento al lenguaje arquitectónico de terrazas, piscinas y jardines.

La evolución de las tarimas composite demuestra cómo los materiales para exterior están incorporando nuevas formulaciones y sistemas constructivos.

La Tarima NFC™ de Peygran propone una solución basada en un 50 % de fibras vegetales procedentes de cáscara de arroz, combinada con una estructura y accesorios diseñados específicamente para su instalación en pavimentos exteriores. El fabricante añade a esta propuesta su condición de producto 100 % reciclable y una garantía de 15 años frente a determinados procesos de deterioro.

Más allá de la elección entre madera o composite, el aspecto fundamental continúa siendo abordar la terraza como un sistema completo: material adecuado, correcta subestructura, drenaje, ventilación, dilataciones y una instalación realizada conforme a las especificaciones del fabricante.

Son precisamente estos factores los que permiten aprovechar las prestaciones del material y conseguir un pavimento exterior preparado para mantenerse en buenas condiciones durante años.